14.7.15

Inicio.

Hoy  empiezo el proyecto que llevaba pensando durante días… Llenar toda una libreta pequeña con mis palabras. Día a día, escribir una página por delante como mínimo. En definitiva, un buen ejercicio para trabajar la constancia.

Es curioso que pese llevar días con la idea sea hoy y no ayer (o anteayer) cuando empiezo de verdad. Aunque esto para vosotros sea aún un misterio no muy interesante, a mí me da que pensar.

Confieso ante todo el mundo que he tardado en realizar esta idea porque no encontraba una libreta pequeña con una portada que fuese bonita y me gustase…. Que fuese especial. Sé que suena raro, pero he necesitado un café para darme cuenta que ya he empezado con mal pie el proyecto.

El error está en que le he dado mayor importancia a la estética de la libreta de lo que se merece, porque con la escusa de buscar una con una portada atractiva he menospreciado lo que iba a hacer con ella: escribir…, pero escribir MIS palabras y estas a su vez describir mi estado de ánimo, compartir mis secretos y escuchar en silencio mis reflexiones.

Eso no es lo peor, ni tan siquiera es algo ‘’malo de verdad’’. Pero si el fallo lo trasladamos al ámbito social, en muchas ocasiones he sido superficial sin ser consciente de ello. Le habré dado más importancia al físico de una persona que a su estado de ánimo, a sus secretos y a sus reflexiones. Y tened por seguro que esto es una verdad como una casa en cualquier tiempo verbal.

Yerro al inicio y erraré al final aunque siempre trate de mejorar. Porque en definitiva, ya soy humano y persona.



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