24.8.15

Despedida

[De algún modo u otro, este texto lleva cogiendo polvo en una carpeta durante muchos meses; podría decirse que es el primer texto que me digné a compartir. Está tal cual lo escribí hace ya un año y un mes. Disfrútenlo, será (probablemente) lo último que suba este mes. ]

Es curioso qué predecible e impredecible fue tu último trago de coñac. Tu condenada e irremediable cita con esa exquisita mujer tuvo que ser hace un par de soles y lunas. El beso dulce y amargo del engendro femenino te absorbió en un sueño eterno del que ningún mago te podrá despertar. No sé exactamente qué ves en ese sueño…, los cristianos lo llaman cielo, los musulmanes lo llaman ‘’el paraíso’’ y los sionistas lo llamarán Israel. Sé bastante bien que lejos estabas de ser creyente..., tan escéptico ante lo que ves, que ni sientes nada.

No malinterpretes, que te escriba esta modesta despedida no quiere decir que fueses la figura que debiste ser…  Aunque no lo parezca, hace años que soy consciente de tu mediocridad. Siempre haciendo el vago , casi siempre enfadado…y algunas veces ebrio. Eras tan recalcitrante…con esas absurdas mentiras y medias verdades… al final te quedaste sin poder corregir (aunque dudo que en vida lo hicieses alguna vez.)

Me siento cobarde al decirte toda la verdad sin que tengas oportunidad de responder…, pero se me remueve tanto el estómago al pensar que la mayoría de mis recuerdos contigo lejos están de ser como deberían entre padre e hijo. Recuerdo perfectamente los días de pesca pero, teniendo en cuenta las escasas veces que te he importado... En fin, llámame egoísta si pienso que podrías haber sido mejor en todas las facetas que has llevado en tu vida: padre, marido, novio, suegro, yerno, amigo, hijo.
No supiste cuidar de tu persona ni de tus relaciones; lo sabías y aún así, siempre haciéndote la víctima de un mundo que no comprende. ¿Sabes? He visto a gente llorar por ti y arriesgarse mucho para ayudarte. Me parece normal que todos se acabasen cansando de un vago que estropeó su vida y  la vida de su familia.

Incluso ahora estoy siendo crítico… pero el sentimentalismo hacia alguien ‘’cercano’’ caído en el abismo de la vida me provoca nauseas y  me descoloca de la realidad. Con solo dejar de respirar el mínimo recuerdo contigo cobra la mayor de la importancia cuando en vida no se le trata igual.
Ante ese detalle mi corazón siente y mi cerebro piensa si fui bueno… Mi corazón y mi cerebro discuten por si fui bueno contigo y mi estómago cansado de discusiones se altera. Esa duda ya no tiene respuesta.

Me es extraña la situación, el hecho de que no volveré a ver esa pícara sonrisa y esas agudas carcajadas… ,a oír esa voz tan tuya. Mi incredulidad miró, a través la rejilla del buzón, tu larga y estrecha casa. La visión se embriagó con un ambiente melancólico, un ambiente decorado por tu caña de pescar, tus típicas camisas y tu botella de coñac…

Esa casa seguía oliendo a tu esencia…pero no hay rival para un señor llamado tiempo…un señor que borra las imágenes  y calla las voces de los muertos.


Como tú deseaste; te doy la bienvenida a la casa de tus cenizas: el Mar.






2 comentarios:

  1. Vaya vaya! Me has acariado el alma y el corazón, has desparramado lo poco q tenía de intelecto, q buena narración, mis pelos se colocaron de punta con ese cierre! Woaooo! Un abrazo desde Venezuela hermano, fue un sublime placer leerte! Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias por comentar! Un placer que te haya gustado :P

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