25.1.16

Poema I

La noche sin ti  huele a rocío y miseria.
Ella es un inmenso mar de tiniebla y pensamiento,
livianos ambos, por el cual mi único yo
mi corazón pasea descalzo y desnudo.

Estoy aquí, solitario y temblando de frío
junto la luna y su pasiva misericordia.
Una bondad que está para todo ser perdido
pues es ella la única que atiende al bien colectivo.

La noche sin ti huele a podrido y avaricia
sólo ante mí pasan el egoísmo y la indiferencia.
Individuos que carcomen su lado más humano,
más combativo y ciudadano. Su mundo es su yo.

¡Su mundo, su yo! Muchos dirán que deliro
que soy un loco que necesita de un médico.
Se creen únicos y alejados de todo grupo.
Colectivo con y sin ellos carece de significado

¡No existe, ha muerto la única de nuestras armas!
Y cada vez más a la deriva, en la ignorancia.
Y cada vez más pasivos y conformistas.
Conocimiento implica cadenas, esposas; no libertad.

Por ello y más anhelo de tu fragante amor
bálsamo de caricias y abrazos carnales
medicina, tuya, solo tuya, cuyas dosis son besos.
Simplemente quiero un whisky que haga del todo un olvido.



19.1.16

El pianista - Manuel Vázquez Montalban

Ficha técnica:
Título: El pianista.
Autor: Manuel Vázquez Moltalbán.    
Editorial:  RBA Editores, S.A.
Nº de páginas: 283 págs.
Año de publicación: 1985.


Sinopsis:

Reflexión sobre el papel del artista en la sociedad contemporánea, en esta novela asistimos a la confrontación de dos vidas: frente a la confrontación de dos vidas: frente a la patética imagen del protagonista, un pianista que es símbolo de una España que ha perdido la guerra no una sino varias veces, se erige la figura histrónica de un compositor de éxito, que ha vivido la bohemia feliz del París de las vanguardias. Tres son los escenarios y momentos en que nos es dado contemplarlos: la Barcelona actual, la de los años cuarenta y el París de 1936.


Opinión:

Como bien dice la sinopsis, el libro se estructura en tres partes claramente remarcadas que, en conjunto, muestran un cuadro completo de la vida del músico Albert Rossell y la posición del artista ante la sociedad y los cambios políticos y económicos del momento.

En la primera parte podemos observar a un grupo de amigos que han vivido la conocida transición española. Irene, Luisa y Ventura reproducen a unas generaciones nacidas en la post-guerra cuya personalidad se ve influencia por movimientos de contracultura (como el amor libre y una peculiar bohemia) y un antifascismo bastante suave. Se les presenta desconcertados, como si la transición pusiese en jaque su modo de vida e ideología. Se siente que les cuesta adaptarse y miran con bastante recelo a quienes consideran unos vendidos.

Por otro lado, hay varios personajes secundarios que caracterizan al polo opuesto: gente que con el tiempo han ido siendo cada vez más conservadores, abandonando su rebeldía y viendo a ésta como un producto de la inmadurez. Una pareja que se adapta a la convencionalidad, niega el pasado y se limita a ser políticamente correcta dentro de un parámetro de derechas.

En esta parte, aunque no mencionan su nombre de forma explícita, aparece el verdadero protagonista como el pianista de un club de barrios populares.


La segunda parte nos sitúa en la misma Barcelona pero en los años cuarenta. Esta vez se presenta una sociedad cada vez más moldeable y conformista. Recuerdan con nostalgia otros tiempos e insultan en voz baja a los fascistas. Un republicanismo derrotado que evoluciona progresivamente a un estado de ignorancia e inmadurez.

El protagonista, antiguo militante anarquista encarcelado seis años tras la guerra civil, se presenta como un músico sin instrumento. Esto fascina a todo el mundo de aquellos barrios, bastante pobres, mostrando el panorama cultural del momento.

Sin embargo una vecina sí tenía un piano, y es en su casa donde encuentra, en un recorte de periódico, a Luís Doria. Oportunista, ambicioso, talentoso; era un antiguo amigo suyo con el que convivía en París. Este será, por así decirlo, el protagonista que marca una gran distorsión de actitudes frente al mundo.

Uno, el protagonista, abraza a la libertad combatiendo por la república; mientras que el otro se abstiene a formar parte de los cambios y las confrontaciones. Se limita a hacer su vida, a buscar oportunidades y a difundir su música desapegada de la política. Es entonces, cuando ganan los nacionalistas, que apoya al régimen en una arrebato oportunista que lo hace saltar al panorama musical español.

La tercera y última parte muestran a unos pianistas jóvenes. Están en París sin una gran remuneración, buscando una oportunidad para conseguir ser unos concertistas famosos a nivel internacional.

Aparece bastante reflejada, y con fidelidad, la situación de tensión respecto a la situación política europea y francesa. Manifestaciones y gritos a favor y en contra del frente popular; una cierta violencia en el ambiente entre ideologías opuestas.

También hay una enorme diferencia entre ambos músicos. Talentosos los dos; pero Doria prepotente, cínico, egoísta y egocéntrico mientras que Rossell: honesto y con falta de carisma. Es algo perceptible en toda esta tercera parte, pero va progresivamente en aumento hasta tal punto que, a la hora de la verdad, se ve que uno aboga por los principios mientras que el otro, cobarde, prefiere seguir cómodo en su posición.

Es un gran libro, recomendable. Me gusta su estructura y el autor presenta la trama, los personajes y el escenario de forma sincera. No se siente como un proyecto ambicioso, se vive como Albert Rossell.

13.1.16

Sombra

Eres mi seguidora más fiel, sombra.
Desde antaño; desde hace años
que rozas el suelo que constantemente piso
Sea hormigón, hierbas o tierra.

Oscura acompañante en el cielo diurno.
Siempre enfrentada a la luz ámbar de las farolas,
eres la única compañía en la soledad
que me asola a medianoche.

Déjame celebrar tu constante presencia
la oscuridad con la que me consuelas
¡Un brindis por ti, por mi amiga sombra!
Tu existencia me honra, me alegra.

Pero...

A su vez eres el eslabón que me condena,
la férrea cadena que amarra mi libertad,
la señal de la falta de cobijo,
de escasa protección fuera la convención.

Y es que eres oráculo y consejera
ante la debilidad de mi indecisión.
Bálsamo de hierbas que calma,
que apacigua mi temor al error.

¡Púdrete, malvada! Eres producto.
eres resultado de mi condición.
Te quiero, te quiero... ¡Lejos!
Y cerca. Un término medio.



11.1.16

A tu misma altura

Pasea descalzo, pasea desnudo
el claro cielo del mediodía.
Receloso de ti, avergonzado de sí
al ver(te) y notar tu omnipresencia.

Él vive en la agonía de la envidia
por no saber ser tú, por no ser tan claro
como los ojos con los que me miras.

Que te rindan homenaje las clásicas musas.
Desde Calíope a Urania, desde su poesía
a su música. ¡Qué se estiren de los cabellos!
Por no tenerlos tan finos y dorados como los tuyos.

Ellas perecen eternamente en la tristeza
por no saber ser tú, por no tener ese rostro,
tan bello, con el que me hipnotizas.

Que tiemble la muerte y sus inexistentes labios.
Labios que dan gélidos besos. ¡Qué tiemble he dicho!
Pues ha llegado contigo y hacia mí
el carnoso y cálido beso de la vida.

¿Qué puedo hacer yo, triste mortal, ante tu presencia?
¡Grito y lloro y desespero! Tan solo me queda,
tan solo es impotencia lo que me encadena.
Por no saber ser para ti, a tu misma altura.

5.1.16

Página en blanco

Querida página en blanco:

Eres tanto mi fiel aliada y mi consuelo como mi mayor rival y temor. Bien sabes tú esto, desde antaño, desde que nos conocimos. Casi todos los días ante ti me enfrento, perezoso o enérgico o fatalista o positivo, sin saber que deparará nuestra constante batalla. En la incógnita dejo la victoria, la derrota o si esta partida terminara en tablas. Un desconcierto agridulce para quién presume o está condenado a tener corazón y sentimientos.

De emociones, historias y experiencias te he llenado unas mil y una veces. Te he cargado de personalidad y objetivo con palabras cuya vida es suficiente para dejar huella en otra persona, para despejar mis dudas, para  disipar las tinieblas de la soledad... Para rendir homenaje a los muertos.

Y sigo y seguiré haciéndolo. Vete a saber por cuanto tiempo más. Nadie, ni nosotros mismos, sabe el número de páginas que han perecido, perecen y perecerán a causa de mis delirios y lamentos. O cuántas habrían muerto si hubiese tenido ganas de escribir, o un bolígrafo y un papel. Tener conocimiento de ello sería trabajo digno de un hipotético dios.

No hay fecha límite, querida. No hay ni habrá tregua ante esta guerra declarada. Abierta por siempre. Jamás zanjada. Nunca. No pienso perder, no tengo planes de abandonarla.

Así pues me mantengo en la recerca de ideas para asaltar tu ciudadela. Siempre dispuesto a castigar la prepotencia con la que me mira tu cuerpo vacío y desnudo; provocando a mis humanos deseos.

Ahora y siempre, ¡en combate! Aun la espontaneidad de mis ataques y el anonimato.


3.1.16

Asomad

[Este poema también lo podéis encontrar en Joves Literaris, un blog de una especie de colectivo del cual soy miembro desde ayer. Podéis pasaros y leer a mis compas]

Alzo la vista al cielo
y no veo más que un fondo;
una cavidad opaca y teñida,
según cada momento de la vida,
por una gama de colores diversos.

Azul, azul claro y azul oscuro.
Naranja, en el ocaso y en el alba.

Amarillo, amarillo claro y amarillo oscuro.
Rojo, en el verano y en el otoño.

Muchos colores siguiendo.
Muchos colores formando,
un solo fondo que intenta,
que lucha por no ser monótono.
Aburrido.

Y en los momentos de gran tristeza
¡Asomad vuestros rostros! Estrellas.
Que no os de pudor,
que no os de vergüenza.
Brillar únicas e inigualables.

2.1.16

¡La estantería de los números! [Juego Literario]

Respondo a este juego literario tras tres meses desde que Amor por los libros me nominara. He vencido a una pereza digna de un monumento y he traspasado (por segunda vez) los prejuicios que tengo acerca de este tipo de entradas. 

El juego consiste en que el nominador dice un número de forma aleatoria y con él buscar, uno por uno, el libro que corresponde a dicho número en nuestras estanterías. Una vez encontrado solamente hay que responder a unas cuantas preguntas.

Esta filóloga nos dio el 9 y en mis estantes corresponde a un libro que ya he reseñado en el blog: ''La última palabra'' de Hanif Kureishi.


1. Personaje favorito:
Mi personaje favorito es sin duda alguna Harry. Tiene una vaga ambición dentro del mundo literario al cual pertenece pero no tiene relevancia alguna. Tiene constantes dudas sobre sí mismo, su trabajo y su vida. Emocionalmente inestable. Pero consigue salir más o menos airoso con indiferencia y madurez. Me parece que es un personaje que tiene una posición poco estable y está sujeto a los cambios de muchos factores. No digo que los demás no lo sean, pero la inseguridad con un poco del sabor agridulce de la esperanza es muy notable en este hombre.

2. Personaje que odies:
Odio a Alice, la mujer de Harry. El odio viene de la falta de comprensión, quiero decir, no es que sea odiosa; el problema deriva que su actitud me produce asco. Superficial, convencional... Me da mal de estómago.

3. Parte que más te gusta: 
Me encantan las partes en las que Harry habla con Mamoon sobre la fama, la vida pasada del autor, el amor, el sexo, el arte... Es donde chocan los polos opuestos y lo que le da profundidad a la obra.

4. Parte que menos te gusta:
La parte final en la que se arma todo el follón en casa de Mamoon con su mujer, me gusta menos porque me producía malestar leerlo. No voy a spoilear.

5. Frase que más te gusta: 
La culpa existe, maldito tarado, y debe ser negociada y afrontada. Pero ¿quién sería capaz de vivir con el cadáver de un amor ya fenecido? Es duro traicionar a los demás para no traicionarte a ti mismo.

6. Te gusta la portada:
Bueno, sí, no me quejo. Yo realmente tengo la edición hecha por círculo de lectores lo cual cambia mucho. Está bien pero no es espectacular.

7. Puntuación: 
No puntúo los libros cuando los reseño y este caso no será la excepción. 


Ahora me toca nominar, ¿eh? Bien, buscad el número 6 de vuestras estanterías las siguientes personas:

Perdida entre letras del blog http://perdidaenunmundodeletras.blogspot.com.es