31.3.16

La soledad era esto - Juan José Millás.

Ficha técnica:

Título: La soledad era esto.
Autor: Juan José Millás.
Editorial: Booket.
Nº de páginas: 192 págs.
Año de publicación: 1995.  


Sinopsis: 

Por medio de un sutil entramado de voces narrativas, la novela cuenta la historia de una mujer, Elena Rincón, que a partir de la muerte de su madre inicia una lenta metamorfosis que a través del aprendizaje de la soledad le conduce a la liberación. Juan José Millás ofrece una desgarrada y contundente crónica de la vida de hoy.


Opinión


Me resulta un poco complicado realizar una valoración decente sobre esta obra y al mismo tiempo hacerlo de la mejor forma. De todos modos, y en vista de que mi insatisfacción es inevitable, he decidido que pese a no estar a la suficiente altura voy a seguir con mi opinión.

"La soledad era esto" es una novela que se centra en la vida de Elena, una mujer entrada en años y con una salud más frágil que el vidrio. Es de constitución delgada y ha vivido, como muchos otros, su juventud en la última etapa de la dictadura franquista. Y ahora, sin embargo, pasa por un trance existencial.

No es una obra que base su contenido en una larga e interesante historia cuya protagonista principal realiza acciones de renombre o sufre tragedias constantes. No. Millás va más allá y bajo una aparente sencillez narrativa expone al lector un complejo entramado de problemas existenciales que residen en los individuos pese a que no todos sean capaces de ser conscientes de ello.

La obra se abre con la muerte de Mercedes, la madre de la protagonista, la cual sirve como puente para explicar el conflicto vigente entre un individuo que “empieza a despertar” contra una sociedad alienada que recuerda a una sociedad maquinista y movida por el interés. Es la excusa de la que se sirve el autor para abrir una brecha en la trama y le da la forma que creyó conveniente.

¿Qué es la soledad? ¿Qué límites tiene? A lo largo de esta historia se trata de alcanzar respuesta a estas mismas preguntas y dar una solución a través del personaje principal y las sensaciones que fluyen constantemente en ella.

Aun así, y aunque la trama no demuestra lo contrario, Millás no es ajeno a la realidad o momento histórico en el que vive y no se mantiene externo. Refleja, aunque tampoco es por lo que destaca, la sociedad a finales de siglo XX y la evolución de aquellas generaciones que vivieron su juventud en el franquismo, se opusieron a este régimen pero que fueron moderando sus ideales y valores con la transición.

Es una obra muy bonita y amena de leer. Vale enormemente la pena pasar una tarde con ella entre manos.

22.3.16

Riña de gatos - Eduardo Mendoza


Ficha técnica:
 



Título: Riña de gatos.
Autor: Eduardo Mendoza.
Editorial: Planeta.
Nº de páginas: 432 págs.
Año de publicación: 2010.

Sinopsis:


Un inglés llamado Anthony Whitelands llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera de 1936. Deberá autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un amigo de José Antonio Primo de Rivera, cuyo valor económico puede resultar determinante para favorecer un cambio político crucial en la Historia de España. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases sociales distraen al crítico de arte sin darle tiempo a calibrar cómo se van multiplicando sus perseguidores: policías, diplomáticos, políticos y espías, en una atmósfera de conspiración y de algarada. 

Opinión:

Riña de gatos es una conocida obra de Eduardo Mendoza que se sitúa en la conflictiva y republicana España de 1936. Escrita en tercera persona, tiene como protagonista un especialista inglés de arte español y gran admirador de Velázquez que acepta un encargo -de dudosa legalidad- de tasar el precio de un cuadro y poder otorgarle una autoría. 

Vemos, entonces, una historia plagada de detalles de la España de la época que Mendoza representa a través de un extranjero, un personaje neutral y ajeno a la situación social y política del país. Actúa como   un puente para cargar la obra de un elemento descriptivo potente y sin teñirse de cualquier tipo de influencia. Así pues a través de este señor podemos apreciar el anticlericalismo, el movimiento obrero, las intenciones de los falangistas, la posición del ejercito y los diferentes puntos de vista según la posición económica y social de los personajes.

La trama es compleja y enrevesada. Aparecen una cantidad bastante grande de personajes -entre ellos algunos históricos- a los que se les exige una construcción psicológica brutal para estar a la altura de las circunstancia y la estructura. Mendoza se encarga con maestría de que no existan ni ángeles ni demonios. Cada uno mueve fichas en el juego atendiendo a sus intereses y en pro de una situación personal o grupal cómoda y segura. Si bien los marxistas y los falangistas hacen un pulso en balde para influir en Anthony, la hija del Duque lo utiliza -en un principio- para acercarse a José Antonio y los burócratas de la embajada inglesa lo convierten en un peón; metiéndolo así en el juego del espionaje para mantener su posición diplomática.

La difícil situación social entra en contacto con los intereses personales del inglés. Este se ve desorientado, dando tumbos de marea en marea tratando de conseguir alguno de sus propósitos iniciales y suplir su efímero enamoramiento.

Paso a paso, se teje en la obra una gran estructura en la que todos los personajes cumplen un rol determinado y condicionado por el exterior. De este no tienen escapatoria, o por lo menos unas opciones muy restringidas, y cuando tratan de salir de la telarañas impactan contra un obstáculo.

El final termina con un Anthony desorientado totalmente. ¿Quiénes son sus aliados? ¿Y sus enemigos? ¿Quién es Kolia y qué quiere? Si bien he de reconocer que me he aturdido un poco con el final, es un libro que merece la pena y exhorta a una segunda lectura más detallada.

14.3.16

Un poco de improvisación

Recuerda que hoy no es tu día. No es momento para tus improductivos caprichos. Tampoco te puedo asegurar que en un futuro goces de total libertad para cumplirlos. Quizá ni mañana ni pasado sean un día para y por ti.

Por el momento mantén estas palabras en tu memoria si es que en tu cerebro cabe algo más. Debes cumplir siempre con tus obligaciones.

Estudia, estudia, es-tu-dia... No te lo digo por mal alguno pues tienes que sacar buenas notas si quieres llegar a ser alguien de provecho. Invierte diez, once o doce horas cada día de tu vida en el instituto y en las tareas que él te impone. Porque tú quieres ser útil, ¿o no? Te conviene obedecer.

Yo no te digo como vivir la vida o en qué perder tu tiempo, no. Pero si has llegado a bachillerato es por el simple hecho de que has querido. Así que no gruñas, no te quejes cuando te exijo asistir al instituto cada mañana sin faltar. Eres TÚ el que elige el camino a seguir. Eso sí, mejor derecho que filosofía; mejor una ingeniería que bellas artes. Si es que no quieres morirte de hambre, claro. Eliges tú.

Y cuando hayan exámenes: no juegues, no corras, no escribas, no leas, no bebas, no pintes. Recuerda mis palabras: no es-tu-dia.