27.6.16

Bodas de sangre y Yerma - Federico García Lorca



Ya es costumbre en el blog presentar las reseñas disculpándome por hacerlas tan escuetas y sin matizar o exprimir todo lo que se puede. Pero, ¿qué queréis que le haga? Últimamente me da por  los clásicos que están llenos de complejidad y detalles que se deslizan por mis manos sin que yo pueda hacer nada. Por algo se les llama clásicos y por algo hay gente que investiga estas obras durante meses.

Hoy no va a ser menos, con la excepción de que no se trata de narrativa. Para nada, hoy voy a reseñar dos obras teatrales escritas por  Federico García Lorca el cual pese a ser mundialmente conocido por ser un poeta, también abordó el teatro y la prosa con la misma intensidad partiendo de una base tradicional y mezclando alguna que otra vez modernismo con las vanguardias que llegaron a la península en los años treinta. El surrealismo, por ejemplo.

Bodas de sangre es una tragedia en tres actos y siete cuadros que trata la fatídica boda (y los días previos a esta) entre El Novio y La Novia. Es una obra que trata la vida y la muerte de una forma sombría. El autor nos sitúa en un paisaje tradicional donde las costumbres se mantienen y los padres aún tienen que dar su consentimiento para el casamiento.

Una obra que también trata la situación de una Madre deprimida porque su único hijo va a distanciarse de ella. El amor se ve reflejado como una gran fuerza pese a un particular pesimismo porque también hiere. Celos y traiciones, ¿qué sería una obra de amor trágica sin estos elementos? Por supuesto Lorca los incluye como una parte esencial en el desarrollo de la trama junto una fascinación por el cuchillo. (Ya en el propio título de la obra se puede adivinar el propósito trágico)

Aparecen personajes poéticos, simbólicos y propios de la tragedia como son la luna y la mendiga. La luna, un recurso bastante usado por Lorca representa la violencia y participa, con su luz, en el final trágico entre El Novio y Leonardo. La mendiga por otro lado se compara con la muerte; acompaña al novio en busca de Leonardo y aparece de nuevo en sus funerales.

Yerma es otra tragedia de tres actos y seis cuadros que se contextualiza en una pareja heterosexual en un ámbito rural. La trama, por supuesto, es completamente distinta. Si en Bodas de sangre teníamos el amor, los celos… Aquí tenemos la historia de una mujer desesperada por cumplir con su rol social de ser madre y que sin embargo, no puede. Hay una lucha constante en el interior de Yerma que termina desatándose de una forma trágica y violenta pese a no librarse de la carga emocional y social de ser mujer sin hijos.

Una mujer que se presenta como honrada y fiel que cada día está más harta de su marido. Y pese a la posibilidad de irse con otro cumple con su "honor". Pero nada puede salir bien en este aspecto o no estaríamos hablando de tragedia. No daré más detalles porque no es mi intención quitar toda la intriga.

Para concluir, tanto la primera obra como la segunda forman parte de la trilogía lorquidiana junto La casa de Bernarda Alba (que de hecho fue la última en publicarse de las tres ) y se apoyan mucho en la verso y en canciones de ámbito popular que rondaban de forma oral en la época y a lo largo de la vida de este autor.


Es una lectura interesante y bastante rápida. Además, le añade cierto interés o toque especial el hecho de ser teatro. Un género que a mi parecer se está perdiendo con la llegada de mil y una formas más de matar el tiempo. No nos vendría mal dejarnos de tanta novela y probar a leer géneros de este tipo y a autores de este calibre.

21.6.16

San Manuel Bueno, mártir. - Miguel de Unamuno.

Ficha técnica:

Título: San Manuel Bueno, mártir.
Autor: Miguel de Unamuno.
Editorial: Altaya.
Publicación: 1931
Nº de páginas: 150 págs.












“Don Manuel personifica la cruz del nacimiento al estar situado entre la fe y la duda de su pueblo. Esta personificación no lo hace solamente santo, sino mártir, porque toma la duda y la sufre por todos.”

San Manuel Bueno, mártir es una obra bastante breve en cuanto a lo que extensión se refiere. Mi edición tiene ciento cincuenta páginas y sin embargo lo que es la historia en sí empieza a partir de la página noventa y dos. Noventa y un páginas de introducción para tratar de ofrecer al lector una visión profesional de la obra y de la vida de este escritor vasco.

Me ha parecido adecuado mencionar este dato para remarcar la escasa pretensión que tengo de elaborar un profundo estudio, esto supone una reseña más que a mí pesar se va a quedar corta cuanto menos. Pero empecemos por el principio, por la intrahistoria:

Unamuno menciona intrahistoria para referirse a la vida tradicional y cotidiana que sirve de contexto para que transcurra lo que de verdad se quiere expresar. Esta obra no supone una excepción. De forma superficial, la historia trata la vida de pueblo castellano (Valverde de Lucena para ser preciso) de principios de siglo XX en el que la religión y las costumbres están muy arraigadas en la vida cotidiana.

La narradora principal es Ángela Carballino, punto de vista del que Unamuno se sirve para contar una historia carente de cualquier epicidad o intriga. No hay un único sentido u objetivo, no hay grandes peripecias ni travesías; simplemente la mujer explica aquellos días de cotidianidad que en su vida ya son solamente un recuerdo.

El personaje a tener en cuenta y el cual habrá que investigar un poco si queremos entender el libro es Don Manuel, el párroco y el título del libro valga la redundancia. Don Manuel, como he citado al principio, sufre una pesada carga al situarse entre la fe y la duda. Sufre por ello con el propósito de preservar la esperanza en un pueblo ignorante y provinciano. ¿Él ha perdido la fe?

Así lo percibe Ángela y a lo largo de la historia se deja denotar una pérdida constante de creencia por parte del padre espiritual del pueblo. Solo lo sostiene una filantropía de querer mantener al pueblo en cierto orden, armonía. La incertidumbre sobre la vida próxima, si es real o no, causaría un caos en la vida de una sociedad tan mundana y mortal. Se entraría en una profunda crisis existencial, en una especie de nihilismo pesimista. Y con ello la armonía, la unión, se romperían.

Unamuno encuentra, en esta obra como en otras, un método de investigación en la dialéctica. En una lucha de antagónicos que dramatiza el pensamiento del ser, ya que este es esencialmente un fenómeno en constante pelea. Ya mencionó en otras obras está cuestión existencialista; por ejemplo en Niebla dice: “Militia est vita hominis super terram” que en castellano significa: “La vida del hombre es una lucha”.

Esta obra es una más de este escritor noventayochista. Una más en la que trata de mostrar su pensamiento a través de una historia simple que utiliza como tapadera para construir un pensamiento social y filosófico que le es propio y el cual necesita de una cuidadosa lectura/estudio para poder comprender grosso modo al menos, que le pasaba por la cabeza a un personaje de este calibre.

19.6.16

Escritura y música: Beggin for Thread

Llevo un breve período de tiempo dedicándome a escribir a medida que escucho canciones aleatorias y que apenas conozco. En la entrada pasada hablaba de la escritura automática y por ello me apetecía hacer algo parecido pero en comunión con la música. Pues bien, aquí el resultado y la canción con la que me ha salido esta historia.

Debo remarcar el carácter espontáneo de este tipo de acto creativo ya que surge sin pensárselo mucho mientras escuchas una y otra vez la canción. Aunque algunos errores así como algunos detalles me he visto obligado a corregirlos.

Aquí la canción:

https://www.youtube.com/watch?v=Twix375Me4Q

Una vez fue cacheada repetidamente por agentes de seguridad, Kathie entró en el amueblado y caro despacho del hombre cuya avaricia había sometido a media ciudad de Varsovia y por la que otra media vivía en la miseria absoluta. No hubo ningún tipo de saludo por parte de ambos, uno observaba cómodo como la otra iba directamente al grano dejando un maletín azul marino sobre el escritorio de roble.

Hubo un gesto de aprobación por parte de aquel hombre de negocios el cual empezaba a tener cierta calvicie. Agarró el maletín y lo arrastró hacia sí para tenerlo a mayor alcance.

–¿Y dice que aquí está todo el dinero?– preguntó al tiempo que le ofrecía un cigarrillo

 –Por supuesto –respondió mientras, inclinándose, se llevaba el cigarro a los labios a la espera que el contrario lo encendiera–. ¿No se fía de mí? -preguntó, exhalando el humo.

–Señorita Kathie, hace cuatro años trabajaba para mí como secretaría. Sin embargo, pese a tener un empleo cómodo y bien pagado, va y empieza a hacer labores de espía para una competencia que ahora me pide colaboración. Entienda mi escepticismo y no me tome por tonto.

–El escepticismo al igual que la fidelidad es una cosa más que tiene su valor en dinero, señor Sapkowski –replicó, echando la ceniza sobre un.

El hombre quitó el seguro al maletín e introdujo un código que solamente él y el capo de la mafia del puerto conocían. Aquel trato implicaba un nuevo giro en la política de ambos bandos, una especie de paz por conseguir beneficios recíprocos. Él todavía poseía la mayoría del negocio en la capital, su competencia, algo numerosa, se repartía con bravura una parte pequeña del pastel  y por la cual guerreaban constantemente.

–Cuenta el dinero si tan incrédulo eres; puedo esperar.

Lo cierto es que le daba igual que estuviera toda la cantidad acordada o no. Si había aceptado a negociar era porque empezaba a hacerse viejo y su interés por ese mundo iba decayendo con cada arruga nueva que veía en el espejo o cuando se palpaba una coronilla cada vez más grande. Aun así tenía que mantener la postura que tantos años le había costado dar a sus adversarios y allegados. Pulsó para verificar la clave y abrió el maletín del que salió para su sorpresa un hedor que lo aturdió. Lo veía todo borroso, doble, y no pudo hacer más que mirar de un lado a otro.

–¿Dónde te… –sin darle tiempo a terminar la pregunta, sintió el frío acero de una cuchilla en su cuello y unas manos finas enguantadas cogiéndole del pescuezo.

 –¿No es irónico? Aquello que te ha dado vida es lo que te la va a quitar, como si fuera Dios.

Rasgó el cuello con un corte limpio y suficientemente profundo. El hombre murió en el acto y en silencio. La rubia guardó el cuchillo en su sostén y se llevó de nuevo  el cigarrillo a los labios. Cerró el maletín, lo cogió y salió de la sala. Una vez fuera, en la entrada al apartamento, se paró en seco al mismo nivel que los de seguridad.

–Vuestro jefe ha rechazado finalmente la oferta, una lástima –anunció sin apartarse ni un momento el velo negro que se había puesto para aquella noche.


Emprendió la marcha sin que aquellos peones le respondiesen nada. Bajó las escaleras del edificio a pasos apresurados y salió a la calle. Una vez en el portal se subió un poco la falda para reponerla en su lugar y empezó a andar para perderse entre la niebla y la gente.

16.6.16

Escritura automática

"La escritura automática o el fluir de conciencia es el proceso o resultado de la escritura que no proviene de los pensamientos conscientes de quien escribe. Es una forma de hacer que aflore el subconsciente. Consiste en situar el lápiz sobre el papel y empezar a escribir, dejando fluir los pensamientos sin ninguna corrección moral, social ni de ningún tipo.

Su propósito es vencer la censura que se ejerce sobre el inconsciente, merced a unos actos creativos no programados y sin sentido inmediato para la consciencia, que escapan a la voluntad del autor. Entonces compone directamente el inconsciente, liberado de la censura.


Desde el punto de vista literario, se trata de un método defendido y usado principalmente por André Breton y los surrealistas, en la primera mitad del siglo XX, considerando que de esa forma el yo del poeta se manifiesta libre de cualquier represión y dejando crecer el poder creador del hombre fuera de cualquier influjo castrante." - Tannhaüser, una forera cuyo blog desconozco (aún).

Y he aquí la experiencia:

Vierte la marea escombros de lo que fue un barco mercantil. Junto a ellos una botella de vidrio con un mensaje en su interior que inspiraba una historia impregnada de desgarradores gritos de terror y unos llantos que como cascadas se vertían por la mejilla del esclavo que no pudo lanzarla por la proa antes de que el navío y su vida fuesen destruidos por el oleaje de una brava mar y de un cruel destino que dijo basta. Dijo basta a seguir llevándoles por la corriente, que todo fuese fortuito. Harto se hallaba de quienes no confiaban en sus propias manos para labrarse un camino, furioso estaba contra los que se negaban y se dejaban caer en el olvido y en la monotonía.

13.6.16

Cándido, Micromegas, Zadig - Voltaire

Ficha técnica:

Título: Cándido, Micromegas y Zadig.
Autor: François-Marie Aouret (Voltaire)
Editorial: Altaya.
Nº de páginas: 285 págs.
Publicación: 1759, 1752 y 1748.    














“Son los cuentos, de toda la varia y rica obra de Voltaire, que mayor difusión y gloria han merecido y los que han conservado con mayor viveza el frescor de su encanto. Quizás porque en ellos es donde, bajo la ficción, más se esconde el autor.”

François-Marie Arouet nace en París el año 1694 y su vida se desarrollará durante el siglo XVIII hasta su muerte en vísperas de la revolución burguesa de 1978. Su vida, la vida del Voltaire escritor estuvo fuertemente influenciada por una época conflictiva que sufría una transición política, económica y social.

Siguiendo este contexto, desde finales de siglo XVII se establece un combate entre el racionalismo (con una fuerte crítica por parte de Fontenelle) y la fe, que marcan un conflicto al que se suma François y que le llevará algunas veces a prisión, al exilio, pero sobretodo a madurar y mantener una postura prudente para evitar males mayores.

Es aquí donde entra en juego el uso del cuento y la presentación del mismo como traducciones extranjeras, un género que aparentemente pasa desapercibido y del cual se sirve para exponer su situación personal así como su opinión intentando evitar represalias:

Cándido cuenta la odisea emprendida por el protagonista (Cándido valga la redundancia) en busca de su amada Conegunda. Una travesía larga desde que le echan del castillo hasta que termina en una pequeña granja una vez la encuentra. Pasan por París, por Venecia y por las Américas para poder mostrar un mundo caótico que se encuentra en guerra constantemente.

Micromegas es un cuento bastante breve que muestra una peregrinación espacial de dos marcianos que llegan al planeta tierra con expectativas bajas y que, sin embargo, se quedan impresionados delante del enorme conocimiento de los humanos de aquello que les rodea. Pero también impactados de su avaricia y arrogancia.

Zadig es hombre de grandes dotes naturales enriquecidos por la educación, citando directamente al cuento. Pero también es una historia que lleva su nombre y bueno, es básicamente eso, su historia en la que de nuevo se hace especial mención a un mundo en conflicto. Sin embargo, en vez de mencionar a Francia, sitúa la acción el golfo pérsico.

En estas tres obras, la metafísica es un blanco claro de burla y sarcasmo por parte de Voltaire porque la consideraba pura especulación intelectual. Ya presenta a personajes como Micromegas y Zadig de tal forma que se mete con esta rama filosófica. El primero es un mal metafísico que escribe un libro en blanco sobre el espíritu mientras que  el segundo es un ignorante de esta ciencia como lo son todas las personas.

Al contrario que pueda parecer, son cuentos que no aburren –por lo menos no tanto–, son cortos y fáciles de leer. Pero realmente son complejos de comprender bien pues las citas indirectas a la situación personal o a la visión del mundo por parte de Voltaire son bastas y es necesario conocer ampliamente su trayectoria para poder captar todos los misterios que estas obras esconden.


Me dejo muchísimas cosas (o esa es la sensación que tengo) sobre los cuentos de forma consciente e inconsciente. Por ello os animo a leer e investigar por vosotros mismos esta obra. Pueden no ser una distopía juvenil y quizá por ello valga la pena su complejidad, porque aportan algo más que ocio.

12.6.16

The versatile bloguer award

Y cumpliendo una vez más con mi papel en un círculo vicioso que empezó desde mis primeros pasos en blogger, hoy escribo un tag al que me nominó Achocolatada. De normal empiezo quejándome de los tags y lo poco que me gustan, pero es que este es aún peor. Los típicos que circulan te dejan preguntas a responder, sin embargo este no; sencillamente me obliga a pensar más y rebuscar en la memoria anécdotas y situaciones pasadas para exponerlas. Soy un poco perezoso.

NORMAS
La única norma es que no hay normas, si no os convence esto las podéis revisáis en el blog de la nominadora. ¡Ehém!


Bueno, quizá si que me convenga explicar que consiste en decir siete cosas sobre tu persona. Allá voy:

1.- Yo tengo un compañero de clase llamado Guadalquivir, tal cual. Ahora enserio, se llama Vladimir pero recuerdo que cuando lo conocí en tercero de primaria me pareció haber escuchado que se llamaba así. Lo peor es que un día la lección iba sobre los ríos peninsulares y le comenté a la profesora que tenía un amigo que se llamaba igual. Todavía recuerdo su estupefacción: Cómo se va a llamar alguien así, hombre.

2.- De pequeño fui con mis padres a visitar el municipio de Guadalest (en la provincia de Alicante) donde en una tienda de souvenirs/recuerdos te hacían una foto y te la ponían en un llavero junto a la silueta de la montaña característica de la zona. Pues bien, nos hicimos todos la foto pero mi madre solamente compró la mía y la de mi padre. ¿Por qué no va a comprar la suya?, pensé. Así que, sin vacilar robé el llavero donde aparecía la foto de mi madre. Cuando se lo dije me respondió que  la policía vendría a por mí. Empecé a sudar de miedo y tiré el llavero al río. Ya no había pruebas.

3.- Cuando era pequeño le pregunté a mi abuela cómo nacían las montañas. Ella respondió que antes, cuando todo estaba cubierto de agua, unas cuantas toneladas de algas se quedaron enganchadas y se solidificaron. Ese cuento fue para mí la verdad sobre las montañas durante tres años. Cuando vi el engaño me sentí timado.

4.- He tratado tres veces de tener un caracol como mascota, pero no he podido ser un buen adiestrador ya que terminaba por olvidarme de un ser que no hacía ruido o no hacía nada básicamente. He renegado a tener insectos, ahora quiero un gato.

5.- Tengo un trauma infantil con los pingüinos debido a que vi una película (o soñé, ya ni recuerdo) en la que una chica rubia al ponerse el traje se convertía en alguien malvada y perversa que trataba de matar al protagonista. Ahora ya no me persigue tanto, pero de pequeño junto las marionetas era lo que más me aterraba de este planeta.

6.- Una noche, con seis o siete años, le tiré agua al repartidor de pizzas desde el balcón. (vivo en un séptimo) Tengo una puntería de diez.

7.- Hay ciertos momentos del año en que el balcón se llena de palomas y tengo que poner un CD colgando para espantarlas. Un día me olvidé del CD y fui a espantar (a la manera tradicional) a a un par que se habían puesto sobre una maceta y, en vez de irse,  entraron en el salón de casa. Me recuerda a una escena de Modern Family que entran palomas y el pelirrojo destroza la casa. Pues bueno, pasó algo similar aunque fue gracioso.


Va, voy a nominar por primera y espero que última vez, babies:



(Iba a poner a más gente, pero lo han hecho ya... D:)

P.S: Ahora es cuando entro en los blogs y sin leer las entradas spameo el mío con la excusa de que las he nominado. UAJAJAJAJAJAJ >:D

7.6.16

Crítica kantiana al argumento ontológico de dios

Después de haber usado la duda metódica como una herramienta para buscara una primera verdad que se mostrara de forma clara y distinta, Descartes consigue su propósito con la intuición: Cogito ergo sum. Aun así, los motivos de duda y la hipótesis del genio maligno no han sido negados y por tanto, el francés no puede afirmar nada más allá de que es una cosa pensante -entrando así en el famoso solipcismo que ni tan siquiera Berkerley se atrevió a defender-. 

Descartes necesita una garantía para poder confirmar la existencia de la res extensa y que aquello claro y distinto lo es realmente. Pone a dios como a un ser con todas las perfecciones y que cumplende forma estricta la teoría de la sustancia (con la que estamos considerando la existencia misma como una propiedad) Por tanto, al ser bondadoso y omnipotente, no nos puede inducir al error.

Sin embargo, tiene que argumentar la existencia de este ser para que su filosofía no se caiga a trozos. Presenta tres argumentos de los cuales el alemán Kant criticará el tercero: El argumento ontológico de la existencia de Dios.

Este argumento para Kant está tomando un punto de vista apriorístico de dios. Dicho de otra manera, su validez no depende de la experiencia sensible, Además, descansa sobre la suposición de que la existencia de dios es una propiedad analítica y necesaria para que este sea lo que es. Recuerdo que en ''Los postulados del pensamiento empírico'' nos enseña que el concepto tiene que relacionarse con la intuición y la experiencia para poder llegar a una verdadera conclusión sobre algo existencia del cual se esté afirmando. 

Pese a que dios sea concebido como una realidad suprema, sino podemos argumentarlo y verlo a través de la experiencia no estamos solventando nada. Aún queda por descubrir si existe o no. Podrá no faltarle de nada al concepto y a su contenido, pero no podemos afirmar que sea real o no sino se puede elaborar un juicio a posteriori.

Kant pensaba también que es absurdo introducir la existencia como una cualidad del concepto de dios y despues decir que dios existe. No se prueba nada, simplemente se está siendo redundante diciendo que una cosa existente existe.


Webgrafía:

Teoría de la sustancia

A posteriori y a priori