5.7.16

Tierra virgen - Iván S. Turguénev

Ficha técnica:

Título: Tierra virgen
Autor: Iván S. Turguénev
Editorial: Altaya
Publicación: 1877.
Nº de págs: 394 páginas. 













Explicando los motivos que le llevaron a escribir Suelo virgen, Turguénev escribió: “Hasta ahora la nueva generación ha sido representada en nuestra literatura como una banda de falsarios y granujas, lo que es falso […] O han sido idealizados, lo que también es falso y perjudicial. Decidí enfrentar la verdad por el camino medio’’

Ivan S. Turguénev escribió Tierra virgen tomando la Rusia de la segunda mitad del siglo XIX como escenario –la contemporánea a él, vaya– y concretamente el movimiento Naródnichestvo (que tuvo su auge en los los 70 del mismo siglo) y su lucha contra la vieja aristocracia.

Son protagonistas como Nezhdánov,  Solomin y Markélov los que encarnan a ese conjunto de jóvenes revolucionarios que surgieron como fruto de los conflictos entre una gran masa de campesinado y los kuláks surgidos con la abolición de la servidumbre por Alejandro II en 1861. No tenían una clara organización, pero decepcionados con la situación nacional compartían el deseo de derrocar la monarquía y redistribuir la tierra entre los campesinos.  Fue un movimiento que ensalzaba la figura del campesinado, que se nutría de teóricos nihilistas como P. L. Lavrov  y que realmente tuvo cierta relevancia a nivel social entre las jóvenes generaciones de nobles y burgueses.

En este contexto el autor desarrolla un buen número de personajes y situaciones que nos permiten conocer un mundo antagónico y repleto de contradicciones. Una Rusia feudal económica, social y políticamente anacrónica en la que se introducían un sinfín de influencias intelectuales y culturales propias de las revoluciones burguesas producidas en el antiguo continente y en la que incluso dentro de la misma clase social dominante (nobleza) había disputas sin resolver entre los occidentalistas y eslavófilos (Sipiaguin y Kaloméitsev). En general, presenta una estructura verdaderamente compleja y mediante la cual los personajes cogen una enorme profundidad.

El libro es un ataque –por lo menos lo considero así– a la autocracia y a la clase reaccionaria, se entrevé odio por parte del autor que no puede evitar mostrarnos a estos personajes como unos sucios reacios a cambiar la situación y a perder su hegemonía por muy amables y cordiales que se muestren en público. Pero también supone una crítica a ese movimiento revolucionario que creía que las masas no eran autosuficientes para emanciparse y por ello caballeros generosos debían difamar conciencia de la mala situación de su clase social.

Una crítica en el sentido estricto, un movimiento fallido por falta de organización y desarrollo material e intelectual. Markélov es un ejemplo, aristócrata que ofrece una redistribución de la tierra y pretende crear consciencia entre sus trabajadores  fracasa, lo toman por un loco e incluso lo llevan a las autoridades. Y así miles de casos reales en los que el estado ruso impartió una represión tremenda.

Se puede afirmar que Nezhdánov es el protagonista por excelencia. Un personaje corrompido por dentro, que sueña con un campesinado sepa leer poemas de grandes autores pero que se muestra escéptico ante las posibilidades de conseguirlo. Un hombre que se establece como profesor en la casa de Sipiaguin, donde se rodea de la alta nobleza y donde su lucha interior se acrecienta. Junto su amor con Marianna, su cerebro es un mar turbulento de ideas contradictorias, de decepciones y no le llevan a un buen final.

Solomin pese a ser camarada de Nezhdánov, no representa al igual que el al revolucionario idealista. Es un hombre práctico, afable, que representa  una alternativa a la revolución y cuya forma de ser choca con las ideas de emancipación.

A modo de conclusión, he de añadir que esta obra es perfecta para iniciarse en el realismo ruso. Detalla muy bien el escenario, los personajes y sus acciones; pero si por algo se caracteriza es por ser austero, se limita a describir de forma directa sin irse por las ramas y ello le da dinamismo a la lectura y hace que esta se haga más amena que, por ejemplo, Tólstoi.


Hablo enserio, este es un clásico bastante decente para empezar. Y está realmente bien, una lástima que también resulte complicado exponer en una entrada de un blog todo su contenido, cosa que no he logrado en absoluto.

2 comentarios:

  1. Buenas.. me encanto tu reseña... y o ya me leí el libro y tenes mucha razón. Me harías un gran favor si te tomaras la molestia, de visitar mi blog y subscribe.Gracias y desde ya perdón por el spam.http://amantedeloslibros20.blogspot.com.ar/

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  2. Buenas.. me encanto tu reseña... y o ya me leí el libro y tenes mucha razón. Me harías un gran favor si te tomaras la molestia, de visitar mi blog y subscribe.Gracias y desde ya perdón por el spam.http://amantedeloslibros20.blogspot.com.ar/

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