21.11.16

Diario de Golondrina - Amélie Nothomb

Ficha técnica:

Título original: Journal d'Hirondelle.
Editorial: Anagrama
Publicación: 2008.
Nº páginas: 105 págs.



Opinión:


En Diario de Golondrina, la pluma de Amélie Nothomb se encarna por vez primera en una voz masculina, en un Yo frío y distante, no exento de ironía que caracteriza la obra de la escritora belga, que nos reta a desvelar el secreto que esconden las páginas del diario del asesino.

Hoy os traigo la reseña de un libro que se desmarca bastante de la línea que lleva el blog, pero no podría estar más contento de ello. Desde luego que comprar este libro, que me interesó de a primera vista –como el amor–, ha resultado ser una gran inversión. Llevo solamente tres líneas y ya he alabado más a este libro que a cualquier otro que os haya presentado. Al tajo:

Podríamos tachar la obra de psicológica, una constante y exhausta introspección que hace el protagonista de sus propias acciones y de su manera tan particular de percibir la realidad que le envuelve. Un día, debido a un desamor –o más bien a una pequeña crisis de identidad–, este hombre empieza a notar su insensibilidad frente a cualquier expresión de emoción  o  cosa que las evoque mediante los sentidos (olor, tacto, oído…). Le cuesta pero encuentra refugio en alguna que otra canción de Radiohead. Música experimental.

Por cosas de la vida, termina trabajando como asesino a sueldo para unos mafiosos rusos bajo el pseudónimo de Urbano. Es aquí donde empieza, por así decirlo, la parte central de la obra: una exposición detallada de lo vivo que se llega  a sentir cuando comete esas atrocidades.  Trata el asesinato como si fuese un arte con una técnica para volverlo bello, romantizarlo. Hasta parece llegar a cierto estado de estabilidad emocional una vez el trabajo se vuelve rutinario y lo mantiene, dentro de unos límites relativos, cuerdo.

Pero en un encargo observa una escena que lo sorprendió. Debía matar a un ministro y a su familia con el fin de robar unos documentos. Pero a su llegada lo que ocurrió salía de los esquemas de la normalidad. Firme, Urbano, hizo su trabajo no sin llevarse a casa un pedazo de conciencia que carcomía su frialdad habitual.

Entre los documentos del ministro había un diario, al parecer de la hija de este. Lo leyó con curiosidad, terminando por tener una pequeña obsesión con esa chica a la que apodó Golondrina por una cosa que no está ni relacionada con ella. Esto le desestabiliza, le hace pasar de un estado de indiferencia a uno de extrema sensibilidad. Y empieza a dudar de todo.

La verdad es que es esta parte, que coincide con las veinte páginas finales, la que más me ha gustado. Me ha parecido brutal el manejo de las formas estéticas que tiene Amélie Nothomb para expresar cualesquiera que sean las sensaciones que sufre el personaje.

Es un libro cuya técnica es equilibrada. Carece de descripciones más allá de la psicología de Urbano; la vida de este así por los lugares por los que se mueven están rodeados de una neblina que no nos permite ver más allá de la mente del personaje. Esto, que igual a alguien no le puede gustar, persigue el objetivo –o quiero pensar que lo hace– de hacer destacar por encima de todo los monólogos del protagonista. Hacer que calen, y que calen profundo en la mente del lector. Para ello, considero lógico hacer cojear la descripción o no enfocar la historia a un protagonista colectivo.

No llega a ser una novela policíaca pues, aunque se fije en el papel del asesino serial, no muestra –ni tiene la intención– un seguimiento policial, ni trabaja los problemas que le puede acarrear que se esté investigando una posible correlación de sus asesinatos. En cambio, al matar al ministro, la autora mete de forma muy sutil y breve una escena en la que el asesino ve los noticiarios y como le dedican tres minutos en un noticiario. Esta obra, pues, trabaja también muy bien la identidad del ser humano. ¿Quién soy?, ¿qué soy?, ¿qué aspiro a ser?, ¿qué significa estar vivo? Vemos como un supuesto político es alguien conocido, con relativo éxito en su vida profesional, pero no se escapa de tener problemas personales y mucho menos de convertirse en un recuerdo que se va diluyendo poco a poco y olvidando por todos.

En conclusión, es una lectura bestial que recomiendo a cualquiera. Es breve, ligera pero sin llegar a tener un nivel simplón. Es una lectura, además, íntima, que se hace personal y engancha con una extrema facilidad. Amélie Nothomb, te amo.

2 comentarios:

  1. ¡Hola! Es muy interesante lo que escribes del libro, me lo apunto, el rollo psicológico me llama demasiado jaja, además que parece muy original. ¡Gracias por la reseña!

    Un saludín :)

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    1. Es muy breve, pero es intenso.

      Ojalá lo leas, ya me dirás qué tal :)

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