5.11.16

Las ruinas de Gorlan - John Flanagan

Ficha técnica:


Título original: The ruins of Gorlan.
Autor: John Anthony Flanagan.
Editorial:  Santillana Ediciones Generales S.A
Nº de páginas: 320 págs.
Publicación: 2004.


Sinopsis:

De sus orígenes, Will sólo sabe que un día, hará quince años, fue abandonado en un canasto, acompañado de una breve nota: "Su madre murió en el parto... Su padre murió como un héroe... Por favor, cuiden de él"  Will ha crecido deseando convertirse en guerrero y honrar así el valor de su padre. Pero el destino le reserva un futuro muy distinto: una misión a la medida de un joven pequeño, curioso... y especialmente osado.


Opinión:

Deduciréis vosotros mismos, por la portada y la sinopsis, que se trata de una reseña que desentona un poco con el carácter principal –o la línea evolutiva, como lo queráis llamar– que ha llevado el blog hasta la fecha. Tranquilidad, tampoco es un punto de inflexión o una desviación de mis gustos como lector y divulgador. ¡Qué no cunda el pánico! Solamente es la reseña de un libro destacado de mi pre-adolescencia , uno de los primeros libros –en el pasado considerados tochos– que leí con ganas y me incentivó a ir a más.

Así que mantened vuestro culo pegado a la silla porque sólo se trata de una relectura nostálgica de tiempos y aventuras pasados:

“Las ruinas de Gorlan” es la primera parte de la trilogía Montaraces, escrita por el australiano John Flanagan. De hecho, ha sido ahora cuando he sabido que es un tercio de la historia completa y eso, amigos míos, es preocupante. No es que haya encontrado por casualidad de la vida sus continuaciones, sino que al terminar de leer el libro sentía que debía haber más, que no podía acabar así la historia. Y mis sospechas se cumplieron

No cerrar bien el final de cada uno de los libros que compone una serie (bilogía, trilogía…) es un error fatal, de los peores que se puede cometer como escritor. Dejar al lector a medias, o con la sensación de que la acción se corta bruscamente sin haber llegado a lo más profundo del argumento es motivo suficiente para justificar el abandono de la saga. Eso o gastarse doce euros con los dos siguientes. (Y sinceramente, me sale más económico comprar clásicos)

La trama principal –la que este señor deja a medias; y con razón, se gana más dinero con tres libros que con uno– trata de cómo un joven que deseaba con todo su corazón convertirse en un caballero del reino nimeacuerdo, pero que acaba siendo el guardabosques (con funciones de cuerpo de inteligencia) de un ducado a consecuencia de su baja envergadura y su agilidad. Todo esto en un ambiente un tanto turbio porque un señor desterrado está organizando un ejército compuesto de una serie de monstruos para conquistar todo el reino y así ejecutar su venganza contra el mismo.

Pero bueno, aun siendo el contexto general en el que se desarrolla este mundo el autor lo detalla bastante poco, manteniéndolo como un paisaje de fondo. Esta parte relata en su mayor medida el aprendizaje de Will como montaraz y como siendo este todavía un aprendiz, debe enfrentarse junto con su maestro y el señor del ducado contra dos bestias mitológicas que se creían extintas y que el malvado utiliza para asesinar misteriosamente a antiguos líderes del reino que lo vencieron en la guerra pasada –dicen muchas veces en tiempos lejanos, tiempos olvidados, pero tampoco hará demasiado tiempo porque no se explicaría entonces que siguiesen vivos–.

Y aquí acaba, tal y como lo cuento: luchan contra los seres esos, el protagonista le salva el trasero a su señor feudal y es gratamente recompensado. Y mira que dicho de esta manera parece que tenga un buen cierre y todo, pero no. Reiteran en diálogos una y otra vez lo grandiosa que fue la antigua guerra, el peligro que supone el antagonista, las tácticas que está siguiendo, los mercenarios que está contratando…; para luego terminar cuando la situación todavía está empezando a desarrollarse.

La descripción es modesta, no le falta nada, pero podría haber mejorado mucho más de haber insistido más el autor en explicar concienzudamente el mundo creado a través de las peripecias de los personajes y los diálogos. Es que, con un poco más de interés, Flanagan hubiese conseguido un mundo mucho más completo, más explicado y que aportaría al lector una gran sensación de aventura por un lugar desconocido y grande. En definitiva: un diamante en bruto sin pulir.

En conclusión, el libro me gusta. Sí, lo he puesto a caldo y casi que no he podido sacar nada positivo por lo que destacarlo. No hay nada reseñable que justificara una recomendación por mi parte. Quizá, lo único que se salva es la parte de los diálogos –y no todos, hay algunos que me dan la impresión que pese a la evolución psicológica de los personajes sigue una línea normal, estos son unos catetos–. Ya digo, estoy enamorado de este libro, supongo que por nostalgia o porque la idea de ir con un arco y flechas casi como un ninja es una fantasía personal todavía por cumplir.

1 comentario:

  1. ¡Hola!!
    La verdad es que por la sinopsis me había llamado la atención, pero por lo que has dicho en la reseña creo que lo voy a dejar pasar, tengo a demasiada sagas/trilogías empezadas como para empezar otra.
    ¡Un beso, nos leemos! ^^
    Cristina

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